IX- Espiritualidad Misionera
Laicos
Escuela Juan D. Perón
Insistir para que los pastores acompañen
permanentemente en la formación y espiritualidad misionera de los laicos.
Promover la conciencia de pertenencia del laico a la Iglesia,
ayudándonos a crecer en el compromiso, en la mantención espiritual y material de ella, y
en su responsabilidad en la misión de la Iglesia local y ad gentes.
Promover que los laicos, desde la espiritualidad misionera seamos
testimonios de unidad junto a consagrados y cada uno poniendo sus dones al servicio de la
comunidad.
Tomar conciencia de la necesidad de que el envío de misioneros se
haga en equipos (sacerdotes, religiosos/as, laicos/as) para favorecer la riqueza
espiritual de la misión.
Centro Temático: Familia
Misionera
Escuela Normal
Revalorizar a la familia misionera en su
vocación específica propia e insustituible corresponsable de la misión de la Iglesia en
sus tres dimensiones: actividad pastoral, nueva evangelización, y "ad gentes",
tomando como modelo a la familia de Nazaret, creando los organismos o centros necesarios
en cada Iglesia diocesana que reciban, formen, acompañen, envíen y responsabilicen de la
reinserción, tanto en lo espiritual, formativo, y económico, promoviendo la
participación como sector específico en encuentros, y congresos locales, nacionales e
internacionales.
ADEMÁS, SUGIEREN QUE SE INCLUYA EN EL PROXIMO
COMLA, LA TEMÁTICA PROPIA DE LA FAMILIA MISIONERA.
Infancia misionera.
Escuela Hogar
Rezar por los niños del mundo, para que no
mueran por enfermedades simples, para que no sean esclavos, ni trabajen en la
prostitución infantil.
Hacer un fondo de solidaridad, juntando medicamentos, alimentos y
ropa, para enviar a los países sin recursos.
Dar a conocer al sacerdote y a la comunidad la realidad del mundo
entero, para colaborar con los niños de Infancia Misionera.
Ayudar para que surjan más vocaciones "ad gentes" con la
colaboración, oración y contando lo que es la misión "ad gentes" para que
vayan más allá de sus fronteras.
Ministros ordenados
Escuela Juan D. Perón
- Asumir la urgencia de la
misionología en los seminarios, continuada en la formación permanente del clero, para
que el sacerdote esté disponible y se sienta responsable de la evangelización.
- Incentivar la espiritualidad misionera de los
Obispos y Presbíteros diocesanos, para que sean conscientes de que su identidad exige una
total disponibilidad, abriéndose a las situaciones misioneras "ad intra" y
disponiéndose a la misión "ad extra" (Fidei Donum).
- Repensar el proceso formativo-espiritual del
seminario, para que la formación de los seminaristas esté más inserta en la dura vida
del Pueblo de Dios y abierta al canino misionero de la Iglesia local.
- Buscar el encuentro con Cristo, Enviado del Padre
por la oración, su palabra y la vida sacramental, fuente de nuestra espiritualidad
misionera. (Aprovechar los eventos eucarísticos del Año Jubilar.
Consagrados
Escuela Juan D. Perón
- Valorar el rol de la mujer
consagrada, su aporte femenino, concreto y sencillo, en la espiritualidad, vida y misión
de la Iglesia.
- Promover la lectura orante de la Palabra de Dios
compartida en la comunidad religiosa y con los laicos como fuente que nutre, afirma y
dinamiza nuestro carisma.
- Priorizar en la formación inicial y permanente la
espiritualidad misionera para dar vida y respuesta a nuestra consagración a través del
testimonio.
- Fomentar e incentivar las actitudes que incrementan
el proceso de inculturación del Evangelio, del ecumenismo y del diálogo interreligioso.