DOMINGO 3 DE OCTUBRE


GUATEMALA SERA SEDE DEL PROXIMO CONGRESO AMERICANO MISIONERO

El presidente de las Obras Misionales Pontificias de la Argentina, padre Jairo Calderón, anunció hoy oficialmente la designación de Guatemala como sede del II Congreso Americano Misionero que se realizará dentro de cuatro años.

El pronunciamiento desató la algarabía desbordante de unos pocos centroamericanos que dieron una vuelta olímpica con sus banderas representativas alrededor del escenario, mientras el público coreaba desde las tribunas "Guate - mala, Guate - mala".

El presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Indígena de Guatemala, monseñor Julio Cabrera, especificó que "si bien Guatemala asume la sede, es Centro América toda la que se compromete en la tarea preparatoria".

"Trabajaremos desde la pequeñez, la pobreza y el martirio", anticipó tras indicar que "centroamérica es el puente que une el Norte y el Sur en esta tarea misionera y en tantas otras".

PARA AMERICA HA LLEGADO LA PRIMAVERA DE LA IGLESIA

El arzobispo local y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Estanislao Karlic, destacó en la despedida la unidad de la Iglesia continental y rechazó la desesperanza.

Al recibió a los representantes de la Infancia Misionera con el tradicional saludo: "De los niños de mundo, siempre amigos", para considerar luego que ellos son "para América la primavera de la Iglesia".

Por su parte, un obispo canadiense ratificó este concepto al pedir que "edifiquemos juntos la unidad, respetando la unidad de cada una de las Iglesias locales y de las diversas culturas".

Monseñor Luicer desestimó también "la imagen de riqueza" de la región y aclaró que "van cambiando las cosas y experimentamos más la pobreza, al igual que el sur".

El enviado especial del papa Juan Pablo II, cardenal Jozef Tomko, cerró el I Congreso Americano Misionero (CAM 1) diciendo "el congreso ha terminado. La misión comienza y continúa".

Tras agradecer las riquezas recibidas en la Argentina y en Paraná, el purpurado vaticano repitió más una vez el lema del Congreso: "América, con Cristo, sal de tu tierra".

 

CONCLUSIONES DEL COMLA 6 – CAM 1

1. Experiencia de Cristo: Profundizar la propia experiencia de encuentro con Cristo, comulgando con sus sentimientos y actitudes, fortaleciendo la identidad humano-cristiana, para favorecer el encuentro con el otro.

2. Formación: Impulsar la formación y animación misionera para todos, y en todos los niveles, especialmente en los seminarios, institutos, parroquias y casas de formación. Incorporar la dimensión misionera en toda la catequesis.

3. Iglesia local: estructuras para la misión: Favorecer y articular las estructuras de animación, formación, acompañamiento y sostenimiento de todas las vocaciones misioneras "ad Gentes" (ad intra y ad extra). Revisar, actualizar y dar a conocer las OMP, de manera que favorezcan su inserción en la pastoral de conjunto de la Iglesia local; para un mayor diálogo y mejor comunión entre los distintos responsables de la tarea misionera.

4. Anuncio del kerigma: Despertar un ardor misionero que, inspirado en la mística de las primeras comunidades cristianas; anuncie con audacia que Cristo ha muerto y resucitado y está vivo con nosotros (kerigma).

5. Misión ad gentes: Promover que la iglesia local en su conjunto, a partir de sus pastores, asuma la responsabilidad misionera ad gentes, de manera que la animación misionera sea eje transversal de toda actividad evangelizadora.

6. Globalización: Aprovechar las posibilidades de la globalización (MCS, Internet, transportes) para que las iglesias locales se abran a la universalidad, favoreciendo la creación de fuentes de intercambio entre ellas. En respuesta al aumento de personas y grupos excluidos, fortalecer y promover los valores y riquezas de la cultura de cada pueblo, a partir del respeto por la dignidad de cada persona humana, imagen de Dios.

7. Medios de comunicación social: Teniendo en cuenta a los destinatarios, creyentes y no creyentes, de la evangelización, promover y apoyar los MCS, invirtiendo recursos en capacitación; concientización e infraestructuras.

8. Diálogo ecuménico e interreligioso: Favorecer y acrecentar en las Iglesias locales experiencias conjuntas con otras confesiones cristianas y religiones: oración común, promoción de la dignidad humana, valores fundamentales.

9. Opción preferencial por los pobres: Impulsar en la Iglesia americana estructuras de solidaridad para responder, con clara opción, a los Lázaros de nuestro tiempo.

10. Pastoral urbana: Asumir como prioridad la misión a los grandes centros urbanos, mediante una pastoral encamada en las distintas realidades: pequeñas comunidades, promoción de los ministerios laicales, celebraciones festivas, llegando a los sectores más alejados.

11. Pastoral orgánica: Vivir la misión como una escuela de comunión y participación, poniendo en común los dones recibidas según las distintas vocaciones (laicos - individualmente o en familia -, consagrados/as, ministros ordenados) de manera que la colaboración entre los diferentes miembros abra a un impulso misionero renovado. Promover la planificación de la pastoral orgánica, en un proceso participativo que integre a todos los bautizados. Concientizar sobre la imporlancia del diálogo como elemento constitutivo de la misión de la Iglesia, promoviendo una mentalidad abierta y un espíritu dialogante, desde la pastoral de conjunto.

12. Liturgia: Favorecer la reflexión y la praxis que permita a las iglesias particulares celebrar y vivir una liturgia profundamente inculturada.

13. La mujer: Abrir espacios para la participación activa de la mujer en la reflexión, en la toma de decisiones pastorales, y en la vida de la Iglesia.

14. Las niños: Promover dentro de la Iglesia local y universal la Infancia Misionera y otras iniciativas que buscan impulsar en los niños desde pequeños la participación en la misión de la Iglesia.

15. Iglesias hermanas: Concientizar sobre la corresponsabilidad de la Iglesia local hacia la Iglesia universal y promover la cooperación e intercambio misionero entre las diócesis, utilizando la comunicación de bienes (material, clero, consagrados, laicos y medios de comunicación social).

16. María: Contando con el auxilio de María caminamos hacia un nuevo despertar de la conciencia misionera de nuestra Iglesia americana. Ella nos acompaña en este impulso de conversión, comunión, y solidaridad, mientras nos repite el llamado del Hijo: América. con Cristo, sal de tu tierra.

 

 

PROPUESTAS

"Estoy seguro de que el celo pastoral de los obispos y de los demás hijos de la Iglesia en toda América sabrá encontrar iniciativas concretas, incluso a nivel internacional, que lleven a la práctica, con gran dinamismo y creatividad, estos propósitos misionales" (IA, 74)

  1. Promover que las Iglesias locales en América concreten PROYECTOS MISIONEROS como manera de celebrar el Jubileo.
  2. Incentivar a las Iglesias locales para que formen, envíen y sostengan EQUIPOS DE MISIONEROS formados por laicas/os, consagradas/os y sacerdotes que lleven el Evangelio ad gentes, más allá de sus fronteras.
  3. Crear en cada nación o región, CENTROS DE FORMACIÓN MISIONERA, caracterizados por un espíritu de oración, reflexión y trabajo en equipo, para laicos, sacerdotes, seminaristas y cansagrados/as; que a través de una fuerte experiencia de Cristo preparen testigos capacitados para una evangelización actualizada
  4. Crear un fuerte ORGANISMO DE COMUNICACIÓN CATÓLICO MASIVO a nivel de América.

 

MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS

Del 28 de septiembre al 3 de octubre de 1999, en el umbral del tercer milenio, nos hemos reunido en Paraná (Argentina) para la realización del VI Congreso Latinoamericano Misionero (COMLA VI)

Por primera vez fueron invitadas las Iglesias de Estados Unidos y Canadá, dando así origen al primer Congreso Americano Misionero (CAM 1).

Los participantes fueron 3000 adultos y 300 niños de la Infancia Misionera provenientes de América del Norte, Centroamérica y Caribe y América del Sur, junto con representantes de Africa, Asia y Europa.

El tema del Congreso fue "CRISTO, VIDA Y ESPERANZA PARA TODOS LOS PUEBLOS" y su Lema: "AMÉRICA CON CRISTO, SAL DE TU TIERRA"

Los participantes hemos proclamado con fervor la presencia de Cristo en nuestra vida y necesidad de anunciarlo a todos.

Sin embargo, mientras nos preparamos a celebrar con entusiasmo en el próximo Jubileo los 2000 años del nacimiento de Jesús, constatamos que las dos terceras partes de la humanidad todavía no lo conocen y que en nuestro mundo, llamado occidental y cristiano, se difunde el secularismo y una mentalidad individualista y relativista que lleva a la indiferencia.

La actual situación se hace más difícil por tos cambios introducidos con la llegada de la globalización.

Reconocemos que la misma facilita el proceso de unidad de los pueblos, un mayor acceso a la información; realiza un mejor servicio a la familia humana y puede ser muy útil a la evangelización.

No obstante denunciamos con preocupación muchas consecuencias negativas, sobre todo en sus aspectos culturales y económicos.

Nos duele el vacío espiritual de muchas personas, una nueva escala de ideales, la pérdida de valores autóctonos, provocando la reacción de los fundamentalismos y de los nacionalismos (y una escalada de la cultura de la muerte.)

Nos escandaliza la brecha creciente entre los pocos ricos y los muchos pobres, que pone en peligro la paz del mundo y advertimos además con preocupación las consecuencias negativas de esta situación; que repercuten, grave y peligrosamente, en especial sobre los excluidos; los amerindios y los afroamericanos

Par otra parte estamos convencidos que la respuesta a estos desafíos es el anuncio de Cristo como Señor y Salvador de todos, quien nos revela el rostro amoroso y misericordioso de Dios Padre. El mundo lo pide y los cristianos debemos saber ofrecerlo.

Hemos escuchado en estos días los testimonios ofrecidos por los misioneros: obispos, sacerdotes, consagrados/as, laicos, familias, contemplativos, niños.

Nos han manifestado el secreto de su acción evangelizadora realizada con variadas actividades en distintos lugares del mundo.

Nos han contagiado su ardor misionero y como ellos

Nos sentimos en primer lugar seducidos por Cristo y enviados por El, el misionero del Padre. Como los apóstoles decimos: "No podemos callar lo que hemos visto y oído"

Nos sentimos enviados por la Iglesia, sacramento de Cristo, que es esencialmente misionera

Nos sentimos testigos del amor de Cristo y de la Iglesia en su servicio sobre todo a los pobres y marginados económica, social y religiosamente

Queremos prolongar la encarnación de Jesús en la cultura de cada pueblo, entrando en diálogo con ella, enriqueciéndola con la levadura del Evangelio, asumiendo sus aspectos positivos y defendiéndola del peligro de su eliminación.

Para estos valores estamos dispuestos a entregar nuestra vida denunciando los males que destruyen la dignidad del hombre y proponiendo a todos la plenitud de la vida humana en Cristo

Todo esto nos exige un camino de santidad personal vivido en la cotidianidad, con 1a conciencia de colaborar activamente en la construcción del Reino de Dios en todo el mundo con la inquietud del apóstol Pablo "Ay de mí si no evangelizara"

 

De esta manera somos conscientes que ofrecemos a la sociedad, redimida por Cristo, la posibilidad de una solución a los graves problemas que la asechan y aquejan, entre ellos las luchas por distintas convicciones religiosas y los enfrentamientos étnicos y culturales

Después de haber compartido estas vivencias nos dirigimos

Pedimos a María de Guadalupe, Patrona de América, que trajo al nuevo continente el mensaje de fraternidad universal en el respeto de las culturas locales, que nos dé

Paraná (Argentina) 3 de octubre de 1999