COMLA 6 - CAM 1 Última actualización 02/10 |
.gif)
LO ESENCIAL ES PONER "ARDOR" A LA TAREA MISIONERA Y NO
SOLO OFRECER UN "MARKETING RELIGIOSO SUPERFICIAL"
El obispo de la diócesis brasileña de Xingú, monseñor Erwin Krautler, recordó hoy a los más de 3.300 participantes del VI Congreso Misionero Latinoamericano y I Congreso Americano Misionero (COMLA 6 - CAM 1), que colmaron la capacidad del estadio del Club Echagüe, que "la pasión, el ardor, el fervor deben acompañar y motivar el anuncio y el testimonio cristiano, porque son inmutables e insustituibles".Ver detalles>>
¿LA IGLESIA PIERDE FIELES?
En la rueda de prensa de la mañana, dos obispos brasileños, un ecuatoriano y el subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, el uruguayo Guzmán Carriguirry, intercambiaron puntos de vistas sobre si la Iglesia católica estaba perdiendo o no fieles en manos de las sectas.Ver detalles>>
POR LA TARDE
Por la tarde se trabajó en los distintos centros temáticos..Ver detalles y Conclusiones>>
NOTA:
Las
conclusiones se encuentran disponibles en español, portugués, inglés y francés.
PEQUEÑOS DE TAMAÑO, PERO GRANDES DE CORAZÓN

Los niños no quisieron quedar afuera de este Primer Congreso Americano de Misioneros. Reunidos en la Escuela Hogar Don Bosco, cerca de 300 jóvenes misioneros de entre 10 y 15 años, llegados de todos los rincones del continente, debaten y diseñan propuestas de trabajo, que luego llevarán a sus respectivas diócesis.
Entre ellos no existen barreras lingüísticas ni raciales. Haitianos, venezolanos y canadienses, todos son uno a la hora de proclamar el lema de la Infancia Misionera: "De los niños del mundo, siempre amigos", dicen mientras extienden hacia adelante sus brazos, en señal de su unión y solidaridad.
Dulce Guadalupe, Fhiago, Cristian, Yamila, Saint Olivae y Milena, seis de los pequeños, pero grandes misioneros, como ellos se autodefinen, recibieron a los periodistas en conferencia de prensa y les expusieron sus opiniones. Entre otras cosas, dijeron con mucha garra, pasión y ardor misionero:
"Para mí lo más difícil que se
me ha hecho es llevarle a mis mismos compañeros el mensaje de Jesucristo, ya que ellos
tienen un corazón cerrado. A ellos se les hace difícil hacer sacrificios, por ejemplo,
levantarse temprano los domingos para ir a misa. Eso para ellos es un sacrificio y para
nosotros es una diversión".
Dulce Guadalupe, Venezuela.
"Nosotros queremos dejarles a los niños que viven
en países donde hay guerra, y no pueden realizar concretamente su misión, un mensaje de
esperanza, que sepan que aunque sea difícil se puede alcanzar ese compromiso de ser
misionero".
Cristian, Colombia.
"Yo quiero dejarles el mensaje (a
los niños), de que sean misioneros desde la oración, y con todos sus actos y todos sus
sacrificios porque hay gente que está en guerra y queremos todos la paz del mundo".
Yamila, Argentina.
"Yo les pido a todos los obispos
que impulsen la obra de la Infancia Misionera porque es un mensaje de Dios, es una
vocación de Dios y es el futuro de la Iglesia y del mundo".
Saint Olivae, Haití.
"Muchas veces los obispos creen
que porque somos pequeños, no podemos hacer nada, pero nosotros somos pequeños grandes
misioneros y ellos (los obispos) deben ver a los niños como grandes misioneros".
Fhiago, Brasil.
"Los obispos y sacerdotes deben
saber lo que es la Infancia Misionera y deben apoyarla, porque nosotros somos pequeños
pero también podemos ser grandes misioneros con nuestras oraciones, aunque no estemos en
otros continentes, y el día de mañana tal vez podemos ser grandes misioneros y ojalá
que podamos ir al Africa a anunciar a Jesucristo".
Cristian, Colombia.
"Nosotros mismos nos entendemos y
entendemos a los adultos, ya que nosotros somos pequeños en tamaño, pero grandes en
corazón. Y por medio de nuestra oración podemos llegar a otros niños, a otras personas,
que estén en la pobreza y necesitan de nuestra ayuda".
Dulce Guadalupe, Venezuela.
"Los obispos deben saber que los
niños somos muy astutos y no tenemos problema en ir siempre con la verdad y decir siempre
todo muy sinceramente, y nosotros podemos hacer grandes cosas desde nuestro lugar".
Yamila, Argentina.
DETALLES DE LA PONENCIA DE LA MAÑANA
"Si no se tiene una profunda mística misionera
que contagie y convenza -advirtió el prelado-, nuestro esfuerzo, por mas que use las más
modernas técnicas de comunicación, no pasará de un 'marketing' religioso superficial,
algo que apenas araña la superficie de la sociedad contemporánea".
Para el religioso brasileño este necesario "ardor no surge por sí mismo. Sólo una profunda experiencia de Dios y la pasión por la causa del Reino pueden suscitar el ardor, la motivación, el entusiasmo, la alegría y el coraje para enfrentar todo tipo de conflictos y dificultades, hasta la persecución".
RESISTIR EL AXIMA "LUCRO, LUEGO EXISTO"
En otro orden de cosas, monseñor Krautler consideró que los aspectos negativos de la globalización "condicionan la tarea misionera", por lo que recomendó a los agentes evangelizadores de América resistir el axioma "lucro, luego existo y las contingencias de lo 'culturalmente correcto' que propone el neoliberalismo globalizado".
También renovó el pedido por los "perdedores de la globalización", entre los que enumeró a "los sin tierra, a los pueblos indígenas que luchan por la tierra, a los sin casa y a los emigrantes que perdieron su lar, a los desempleados y a los explotados de un salario miserable".
Tras reconocer que el proceso global "conectó a una humanidad
conformada por islas culturales distantes y pueblos separados", el Obispo lamentó
que "no todos estén conectados. La gran mayoría de la humanidad continúa
desconectada del proceso, de la abundancia y del bienestar y lucha diariamente para
conseguir un pedazo de pan". Texto completo>>
<<Volver
CONFERENCIA DE PRENSA
El obispo auxiliar de San Pablo, monseñor Celso Queiroz dijo estar convencido de que "la Iglesia no está perdiendo fieles frente a estos movimientos religiosos independientes sino que nunca los tuvo".
Luego de autopreguntarse "qué es perder", el prelado paulista opinó que "el catolicismo dejó que creciera una periferia de la Iglesia, que como en las ciudades grandes, el ciudadano es de Buenos Aires pero vive en la periferia, sin transporte, sin luz, sin agua".
"Lo mismo sucedió en la Iglesia -agregó-. Era católico pero vivía sin sacramentos, sin la palabra de Dios, sin comunidad e incluso porque no teníamos gentes o, los que teníamos, siguieron todo el día ahí como las gallinas mirando a sus hijitos".
Sin embargo, monseñor Queiroz estimó que "estas personas de la periferia de la Iglesia necesitan de una palabra de Dios, por lo que son influenciados por el primer que llega sea católico o no. Sea ésta la cosa más oscura o extraña la siguen, pero como lo siguen lo dejan de seguir porque no hay Iglesias, son maneras de atender a esta vacío religioso. Pero ese es sólo un motivo, el tema es más complejo, cultural".
"Pensar que el mayor problema de la Iglesia en América Latina son las sectas, personalmente, no creo", repitió el obispo auxiliar de San Pablo.
Por su parte, el laico con mayor rango en el Vaticano, Guzmán Carriguiry indicó que "el patrimonio católico está sometido hoy en día a fortísimas tendencias de erosión y también de disgregación".
"La sacro santa opción preferencial por los pobres, desde el corazón de Cristo, sería cinismo que no fuera característica esencial de la evangelización en el continente; pero, digámoslo de frente, cuántos y cuántos de esos pobres de la periferia de las grandes urbes, bautizados en la Iglesia católica, han pasado a las comunidades cálidas evangélicas y pentecostales de los predestinados. A cuántos bautizados Cristo no les está cambiando la vida", apuntó el laico uruguayo.
No obstante, las partes coincidieron en que era necesario profundizar el ardor misionero para salir al encuentro de los no católicos, tanto en las Iglesias particulares como de aquellas más allá de las fronteras.
También participaron de la rueda de prensa el obispo de Riobamba
(Ecuador), monseñor Víctor Corral; y el obispo de Xingú (Brasil), monseñor Erwin
Krautler.
<<Volver