IV- Vocación Ad Gentes

Laicos

Escuela Normal

  1. Respetar el llamado a la misión ad gentes, ad intra y ad extra, acompañando en el discernimiento al laico, favoreciendo la creación de un centro de formación misionera diocesana, regional o nacional, como ente jurídico (con administración y autofinanciamiento laical), asegurando los aspectos informativos y de crecimiento espiritual.
  2. Crear un boletín de información misionera a nivel local, nacional y americano, que contenga elementos de espiritualidad misionera, animación, formación, avisos, etc. donde todos los misioneros ad gentes laicos puedan compartir sus experiencias para crecer, suscitar y estimular estas vocaciones.
  3. Incentivar a los obispos a nombrar laicos para direcciones diocesanas de O.M.P. y delegaciones nacionales, impulsando así el protagonismo de la vocación laical misionera, respetando la identidad del mismo como tal.
  4. Promover constantemente el diálogo y la apertura hacia las demás religiones y culturas, mediante encuentros ecuménicos de laicos misioneros, para fortalecer la fraternidad entre iglesias.

Centro Temático: Familia Misionera

Escuela Nornal

  1. Revalorizar a la familia misionera en su vocación específica propia e insustituible corresponsable de la misión de la Iglesia en sus tres dimensiones: actividad pastoral, nueva evangelización, y "ad gentes", tomando como modelo a la familia de Nazaret, creando los organismos o centros necesarios en cada Iglesia diocesana que reciban, formen, acompañen, envíen y responsabilicen de la reinserción, tanto en lo espiritual, formativo, y económico, promoviendo la participación como sector específico en encuentros, y congresos locales, nacionales e internacionales.

ADEMÁS, SUGIEREN QUE SE INCLUYA EN EL PROXIMO COMLA, LA TEMÁTICA PROPIA DE LA FAMILIA MISIONERA.

 

Infancia misionera.

Escuela Hogar

  1. Promover la participación de las familias (encuentros, visitas, jornadas, reuniones, etc.) para lograr su apoyo y comprensión.
  2. Estimular a las parroquias y diócesis a trabajar en conjunto comunicándose entre sí para que cooperen en la misión ad gentes con su aporte espiritual y material.
  3. Tener en cuenta que somos formadores de niños, estamos formando vidas y debemos llegar a su corazón, lo que aprenda hoy no lo olvidará jamás. Esta será la proyección de nuestra Iglesia.
  4. Comprometernos a ser modelos con nuestro testimonio y anuncio, dando a conocer qué es y qué hace la Infancia Misionera.

    Ministros ordenados

Escuela Normal

  1. Fomentar, remarcar y cultivar la enseñanza conciliar sobre la dimensión universal del ministerio del sacerdote diocesano desde el seminario, con una formación misionera teórico - práctica y continuando con una formación permanente en la misión "ad gentes" usando como ayuda principal la P.U.M.
  2. Incorporar más plenamente a la pastoral vocacional la dimensión misionera de la Iglesia "ad gentes" integrando los diversos carismas y vocaciones, creando una estructura diocesana, regional y/o nacional para el envío, sostenimiento, continuidad y reinserción de los equipos misioneros integrados por los sacerdotes y otros agentes de pastoral.
  3. Promover el intercambio de sacerdotes entre las diócesis como primer paso para la creación de un "diezmo misionero" no sólo en dinero sino principalmente en personas (ej. cada 10 sacerdotes diocesanos 1 iría a las misiones "ad gentes")
  4.  

     

    Consagrados

Escuela Normal

  1. Abrir nuestras comunidades para que el alegre testimonio de fraternidad, oración, apostolado sea fruto de una vuelta a nuestros orígenes carismáticos, y que esto nos impulse a la misión "ad gentes".
  2. Favorecer un trabajo intercongregacional a nivel de pastoral vocacional y formación - animación misionera "ad gentes" procurando la integración de equipos misioneros insertados a la pastoral de conjunto de la iglesia local.
  3. Formar comunidades o equipos de trabajo con: sacerdotes, laicos/as, jóvenes, familias, religiosos/as, de diferentes congregaciones para experiencias temporales "ad gentes".
  4. Evitar que seamos nosotros los protagonistas de la misión, sino que lo sea el Espíritu Santo.